La última vez que salí de viaje olvidé llevar un libro y casi enloquezco. Por eso en cuanto llegué a mi destino me fui directo a una librería y compré un libro que me recomendaron los comerciales grupo planeta. Para los lectores como yo es inconcebible hacer un viaje sin un libro.

Por muchas cosas que uno quiera y tenga que hacer, siempre hay un momento de reposo y tranquilidad en el que se detiene a leer un libro. Claro que no es cómodo viajar con un libraco que ocupe la mitad de la maleta. Pero sí con un libro de bolsillo. El libro para el viaje tiene varios requisitos. A mí me gusta viajar con un libro entretenido, de estos que uno lee en los entretiempos.

No es recomendable llevarse un libro muy denso porque entonces uno se puede aburrir de él a mitad del viaje. Nada, se trata solo de saber algunos trucos para no sentirse como un pez fuera del agua en un viaje. Los libros son excelentes compañeros. Y nunca están de más. Aprovecha y déjalo de regalo si lo terminas porque la lectura es un bien común y hay que compartirla.