En la actualidad los ejercicios alternativos a los gimnasios, son muy recurrentes, primero porque los gimnasios están ya la mayoría a precios desorbitantes y segundo porque nada hacemos con visitar el gym por una semana, para luego justificar nuestra asistencia, por horarios de trabajo, planes profesionales o por la propia pereza de trasladarnos hacia el lugar donde está ubicado.
Si alguna vez te ha ocurrido esto, piensa en otra alternativa para combatir la obesidad, como caminar, nadar, pero ahora mismo se me ocurren las bicicletas eléctricas, porque además están muy de moda.
Y si aún lo dudas, revisa las estadísticas mundiales de los efectos positivos que trae para el cuerpo humano pedalear por 30 minutos, al menos tres veces a la semana, y claro a largo plazo pues reduce el riesgo de osteoporosis, fortalece el corazón y los pulmones, reduce considerablemente los niveles de colesterol en la sangre, como la gran mayoría de los ejercicios físicos.
Lo bueno de combatir la obesidad con las bicis es que hasta en las vidas más agitadas, siempre hay un tiempo, por breve que sea, para intercalar con otra actividad, aparte de que no tienes por qué hacerlo sola/o, puedes convidar a un grupo de amistades e incluso hacer el recorrido en bicicleta eléctrica, como mero paseo recreativo.