Viaja en tu asiento, contrata un mago que te haga soñar a través del arte del ilusionismo. Cada vez se hace más común contratar mago para una actividad o evento social que no necesariamente implique niños. Grandes trucos de magia captan la atención por igual de adultos y chicos.

Cuantas veces nos hemos quedado sorprendido antes trucos que impliquen la técnica de la adivinación. Los magos alegando una habilidad extraordinaria para interpretar determinados signos y evidencias, a menudo se alega poseer una vista, oído u olfato superior, sorprende a grandes cantidades de público hoy en día. Por ejemplo, el ilusionista puede decir que adivinó dónde está algo reconociendo la expresión facial del espectador, escuchando su respiración o sus latidos, percibiendo la huella o el olor dejado por un objeto, discerniendo entre dos sonidos aparentemente iguales.

O con la teletransportación, mediante la cual la mayoría de las veces las asistentes de los magos pueden aparecer sentada junto a ti sin que ni lo percibas.

La magia es un arte escénico, subjetivo, narrativo y espectáculo de habilidad e ingenio. Y no importa la edad pues cada vez que un mago aparezca o desaparezca una paloma todos los presentes se asombrarán como si fuera la primera vez que lo ven.